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RORATE CAELI: Himno de Adviento

RORATE CAELI

Himno de Adviento
Una de las melodías gregorianas más bellas



Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.
Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.
Ne irascaris Domine, ne ultra memineris iniquitatis: ecce civitas Sancti facta est deserta:
Sion deserta facta est: Jerusalem desolata est:
domus sanctificationis tuae et gloriae tuae,
ubi laudaverunt te patres nostri.
Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.
Peccavimus, et facti sumus tamquam immundus nos,
et cecidimus quasi folium universi:
et iniquitates nostrae quasi ventus abstulerunt nos: abscondisti faciem tuam a nobis,
et allisisti nos in manu iniquitatis nostrae.
Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.
Vide Domine afflictionem populi tui,
et mitte quem missurus es:
emitte Agnum dominatorem terrae,
de Petra deserti ad montem filiae Sion:
ut auferat ipse iugum captivitatis nostrae.
Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.
Consolamini, consolamini, popule meus:
cito veniet salus tua:
quare maerore consumeris, quia innovavit te dolor? Salvabo te, noli timere, ego enim sum Dominus Deus tuus, Sanctus Israel, Redemptor tuus.
Rorate caeli desuper, et nubes pluant iustum.

Destilad, cielos, el rocío;
lloved, nubes, al Justo.
No te enojes Señor,
no te acuerdes más de nuestra maldad.
La ciudad del Santo está desierta;
Sión ha quedado arrasada,
Jerusalén, desolada,
la casa de tu santidad y tu gloria,
donde te alabaron nuestros padres.

Destilad, cielos, el rocío;
lloved, nubes, al Justo.


Hemos pecado y estamos manchados.
Hemos caído como las hojas
y nuestras maldades nos arrastraron como el viento.
Nos escondiste tu rostro
y nos dejaste con nuestra iniquidad.

Destilad, cielos, el rocío;
lloved, nubes, al Justo.


Mira, Señor, la aflicción de tu pueblo
y envía al Prometido:
envíanos al Cordero que rige la Tierra,
desde el desierto de Petra
hasta el monte de la hija de Sión,
para que rompa el yugo de nuestra esclavitud.

Destilad, cielos, el rocío;
lloved, nubes, al Justo.


Consuélate, pueblo mio, consuélate,
que pronto llegará tu salvación;
¿Por qué te consumes de tristeza?
¿Por qué se renueva tu dolor?
Te salvaré, no temas:
yo soy el Señor, tu Dios,
el Santo de Israel, tu redentor.
Antiguo himno latino de adviento, basado en el profeta Isaías, que es verdaderamente maravilloso, el Rorate Coeli. Todo aquel que tenga algo de poesía en su alma quedará sobrecogido al leerlo. Puede usarse además como una magnífica oración para repetir todos los días en este tiempo de Adviento.
Animo a los lectores a ir leyéndolo despacio, quizá en voz alta, imaginando lo que cuenta: la situación de sufrimiento del que lo canta, que compara con la destrucción de Jerusalén, arrasada por sus enemigos, de manera que donde un día se cantaba la gloria de Dios hoy no se escucha más que un silencio de muerte. Es el pecado el que nos ha apartado de Dios, nos ha hecho insustanciales como hojas caídas que lleva el viento, nos ha encadenado con nuestra propia maldad y nos oculta el rostro del Señor, de manera que no hay ninguna luz que alivie nuestra oscuridad.
En esa situación angustiosa, que parece que no tiene salida y de la que uno mismo no puede salir,el cristiano se acuerda de la promesa de Dios o, mejor, del Prometido por Dios, del salvador que Dios anunció desde antiguo. El cantor grita, como los esclavos hebreos en Egipto, para que Dios venga a romper nuestras cadenas que no nos dejan vivir y a consolarnos en nuestra aflicción de muerte. La sequía abrasadora de nuestra vida necesita el Rocío del cielo, el Justo que tiene que venir de Dios.

En la última estrofa, es el mismo Señor el que habla, para consolar a su pueblo con una ternura que conmueve el corazón. Como un padre al hijo que se despierta asustado por la noche, le dice: no temas, estoy aquí, ya llego junto a ti.
Bruno Moreno

El problema de la música litúrgica: fruto de un retraso cultural en la Iglesia

por La Buhardilla de Jerónimo 

Presentamos un artículo del profesor Aurelio Porfiri, director de coro y experto en música litúrgica, en el cual analiza con gran lucidez las causas profundas de algunas actitudes frente a la música litúrgica en la Iglesia católica.


EL CANTO GREGORIANO


Cantoral gregoriano

El canto gregoriano es el canto oficial de la Iglesia Católica. Es una música vocal, monódica (a una sola voz) y "a capella" (sin acompañamiento de instrumentos). 

DIES IRAE: Himno para las exequias de los Difuntos

Dies irae

Dies Irae ("Día de la ira") es un famoso himno latino del siglo XIII atribuido al franciscano Tomás de Celano (1200-1260), amigo y biógrafo de San Francisco de Asís. También se han considerado como posibles autores al Papa Gregorio Magno, San Bernardo de Claraval o los monjes dominicos Umbertus y Frangipani. Suele considerarse el mejor poema en latín medieval, y difiere del latín clásico tanto por su acentuación (no cuantitativa) como por sus líneas en rima. El metro es trocaico. El poema describe el día del juicio, con la última trompeta llamando a los muertos ante el trono divino, donde los elegidos se salvarán y los condenados serán arrojados a las llamas eternas. Este himno se usó como secuencia en la Misa de Réquiem de rito romano hasta la revisión del Misal Romano de 1970.

MÚSICA GREGORIANA


El canto que brota de la vida interior 

Por Emilio Portugal Coutinho



Hay un género musical que posee de manera especial el don misterioso de elevar los corazones a lo sobrenatural, a través de la santidad y delicadeza de sus formas: el canto gregoriano


Pocos composito­res clásicos logra­ron tanta fama y re­conocimiento como Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). Dotado con ca­pacidades musicales extraordinarias, a los cinco años empezó a componer los primeros minuetos. Su genialidad despertó la admiración de grandes maestros contemporáneos y posterio­res a él como Schubert, quien luego de escuchar una de estas piezas mu­sicales, exclamó: "Parece que los ánge­les participan con su canto"[1].

MISA DE ANGELIS: SU MÚSICA





Aquí encontrarás el texto y el audio que necesitas para poder cantar en la Missa de Angelis. Aunque, técnicamente, la Missa de Angelis solo comprende el Kyrie, el Gloria, el Sanctus y Agnus Dei, nosotros te proporcionamos los demás cantos de la misa cantada. Practica hasta que lo sepas de memoria, y luego enseña a otros. Si tienes dudas respecto a la pronunciación del latín, consulta nuestra guía.

Aspérges


Escucha la melodía o la versión cantada.
ASPERGES me, Domine, hyssopo et mundabor: lavabis me, et super nivem dealbabor. ** Miserere mei, Deus, secundum magnam misericordiam tuam. V/. Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.R/. Sicut erat in principio, et nunc et semper, et in sæcula sæculorum. Amen.
NOTA: El Asperges se canta solo en misas dominicales. Lo rojo es lo que tú cantarás. Al llegar al Gloria Patri etc., el sacerdote interrumpirá la aspersión de los fieles para inclinar su cabeza hacia el altar: tú debes hacer lo mismo. Este canto se repetirá hasta los dos asteriscos (**).

Antífonas de la “O”


Antífonas de la “O”


17122010

Las antífonas de la O son siete, y la Iglesia las canta con el Magnificat del Oficio de Vísperas desde el día 17 hasta el día 23 de diciembre. Son un llamamiento al Mesías recordando las ansias con que era esperado por todos los pueblos antes de su venida, y, también son, una manifestación del sentimiento con que todos los años, de nuevo, le espera la Iglesia en los días que preceden a la gran solemnidad del Nacimiento del Salvador.
Se llaman así porque todas empiezan en latín con la exclamación «O», en castellano «Oh». También se llaman «antífonas mayores».
Fueron compuestas hacia los siglos VII-VIII, y se puede decir que son un magnífico compendio de la cristología más antigua de la Iglesia, y a la vez, un resumen expresivo de los deseos de salvación.
Son breves oraciones dirigidas a Cristo Jesús, que condensan el espíritu del Adviento y la Navidad. La admiración de la Iglesia ante el misterio de un Dios hecho hombre: «Oh». La comprensión cada vez más profunda de su misterio. Y la súplica urgente: «ven»
Cada antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de un título mesiánico tomado del Antiguo Testamento pero entendido con la plenitud del Nuevo Testamento. Es una aclamación al Mesías, reconociendo todo lo que representa para nosotros. Y termina siempre con una súplica: «ven» y no tardes más.
O Sapientia sabiduría, Palabra
O Adonai = Señor poderoso
O Radix = raíz, renuevo de Jesé (padre de David)
O Clavis = llave de David, que abre y cierra
O Oriens = oriente, sol, luz
O Rex = rey de paz
O Emmanuel = Dios-con-nosotros.
Leídas en sentido inverso las iniciales latinas de la primera palabra después de la «O», dan el acróstico «ero cras», que significa «seré mañana, vendré mañana», que es como la respuesta del Mesías a la súplica de sus fieles.
Se cantan -con la hermosa melodía gregoriana o en alguna de las versiones en las lenguas modernas- antes y después del Magnificat en las Vísperas de estos siete días, del 17 al 23 de diciembre, y también, un tanto resumidas, como versículo del aleluya antes del evangelio de la Misa.

CANTOS EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO



 ADOROTE DEVOTE (1)


LATIN (LENGUA SAGRADA)

Adoro Te Devote, latens Deitas, quae sub his figuris vere latitas: tibi se cor meum totum subiicit, quia te contemplans totum deficit.


Visus, tactus, gustus in te fallitur, sed auditu solo tuto creditur; credo quidquid dixit Dei Filius: nil hoc verbo Veritatis verius.

In cruce latebat sola Deitas, at hic latet simul et humanitas; ambo tamen credens atque confitens, peto quod petivit latro paenitens.

Plagas, sicut Thomas, non intueor; Deum tamen meum te confiteor; fac me tibi semper magis credere, in te spem habere, te diligere.

O memoriale mortis Domini! panis vivus, vitam praestans homini! praesta meae menti de te vivere et te illi semper dulce sapere.

 Pie pellicane, Iesu Domine, me immundum munda tuo sanguine; cuius una stilla salvum facere totum mundum quit ab omni scelere. Iesu, quem velatum nunc aspicio, oro fiat illud quod tam sitio; ut te revelata cernens facie, visu sim beatus tuae gloriae. Amen.
 
ESPAÑOL

Te Adoro devotamente, oculta Deidad, que bajo estas sagradas Especies te ocultas verdaderamente. A Tí mi corazón se somete totalmente, pues al contemplarte se siente desfallecer por completo.

La vista, el tacto, el gusto al juzgar de Ti, se equivocan, solo con el oído se llega a tener fe segura. Creo lo que dijo el Hijo de Dios; nada hay mas verdadero que esta palabra de la Verdad.

En la cruz, se ocultaba solo la Divinidad; mas aquí se oculta hasta la Humanidad. Pero yo, creyendo y confesando ambas cosas, pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

Tus llagas no las veo, como las vio Tomás; pero te confieso por Dios mío. Haz que crea yo en Ti mas y mas, que espere en Ti, y te ame.


 ¡Oh memorial de la muerte del Señor! ¡Oh Pan Vivo, que das vida al hombre! Da a mi alma que de ti viva, y acierte siempre a disfrutar de tu dulce sabor.

Piadoso Pelícano, Jesús Señor: límpiame a mi inmundo con tu Sangre; una gota de Ésta puede limpiar al mundo entero de todo pecado. ¡Oh Jesús, a quien ahora veo velado! Te pido que se cumpla aquello que yo tanto anhelo: que viéndote finalmente  cara a cara, sea yo dichoso con la vista de tu gloria. Amen




CREDO (2)

 Credo in unum Deum, Patrem omnipotentem, factorem caeli et terrae, visibilium omnium et invisibilium. Et in unum Dominum Iesum Christum, Filium Dei unigenitum, et ex Patre natum ante omnia saecula.

Deum de Deo, Lumen de Lumine, Deum verum de Deo vero, genitum non factum, consubstantialem Patri; per quem omnia facta sunt.

Qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de caelis. Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine, et homo factus est. Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato, passus et sepultus est,

et resurrexit tertia die, secundum Scripturas, et ascendit in caelum, sedet ad dexteram Patris.

Et iterum venturus est cum gloria, iudicare vivos et mortuos, cuius regni non erit finis.

Et in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificantem, qui ex Patre Filioque procedit. Qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur: qui locutus est per prophetas.

Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam. Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum. Et expecto resurrectionem mortuorum, et vitam venturi saeculi. Amen.


¡OH BUEN JESÚS! (3)
     
Acto de fe.
¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente,
Que por mi bien estás en el altar,
Que das tu cuerpo y Sangre juntamente
Al alma fiel en celestial manjar. (bis).

            Acto de humildad.
Indigno soy, confieso avergonzado,
De recibir la Santa Comunión:
Jesús, que ves mi nada y mi pecado,
Prepara Tú mi pobre corazón. (bis).

Acto de dolor.
Pequé, Señor; ingrato te he ofendido,
Infiel te fui, confieso mi maldad;
Me pesa ya; perdón, Señor, te pido,
Eres mi Dios, apelo a tu bondad. (bis).

Acto de esperanza.
Espero en Ti, piadoso Jesús mío:
Oigo tu voz, que dice: “Ven a Mí”;
Porque eres fiel, por eso en Ti confío;
Todo, Señor, espérolo de Ti. (bis).

Acto de amor.
Oh buen Pastor, amable y fino amante,
Mi corazón se abrasa en santo ardor;
Si te olvidé, hoy juro que constante
He de vivir tan sólo de tu amor. (bis).



Kyrie Eleison (4)

Kirye Eleison                  Señor ten Piedad 
Christe Eleison               Cristo ten Piedad
Kirye Eleison                  Señor ten Piedad 
Christe Eleison               Cristo ten Piedad
Kirye Eleison                  Señor ten Piedad 
Christe Eleison               Cristo ten Piedad




GLORIA (5)

LATIN

Gloria in excelsis Deo,
et in terra pax hominibus bonae voluntatis.
Laudamus te,
Benedicimus te,
Adoramus te,
Glorificamus te,
Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens

Domine fili unigenite, Jesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius patris,
Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram
Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis.
Quoniam tu solus sanctus,
Tu solus Dominus,
Tu solus Altissimus, Jesu Christe,
Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris. Amen.
ESPAÑOL

Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tu que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras súplicas.

Tu que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nos
Porque sólo tú eres Santo,
sólo tu Señor,
Sólo tú Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.




PUEBLO DE REYES (6)

CORO
      
Pueblo de reyes asamblea santa, pueblo sacerdotal
Pueblo de Dios bendice a tu Señor

Te cantamos OH Hijo amado del padre
Te alabamos eterna Palabra salida de Dios
Te cantamos OH Hijo de la virgen María
Te alabamos OH Cristo nuestro hermano, nuestro Salvador

Te cantamos a ti esplendor de la gloria
Te alabamos estrella radiante que anuncias el día
Te cantamos OH luz que iluminas nuestras sombras
Te alabamos antorcha de la nueva Jerusalén

Te cantamos Mesías que anunciaron los profetas
Te alabamos OH Hijo de Abraham e hijo de David
Te cantamos Mesías esperado por los pobres
Te alabamos oh Cristo nuestro Rey de humilde corazón

Te cantamos mediador entre Dios y los hombres
Te alabamos OH ruta viviente camino del cielo
Te cantamos sacerdote de la nueva alianza
Te alabamos tu eres nuestra paz. Por la sangre de la cruz.

Te cantamos cordero de la pascua eterna
Te alabamos OH victima que borra nuestros pecados
Te cantamos OH Templo de la nueva alianza
Te alabamos OH piedra angular y gloria de Israel

Te cantamos OH viña plantada por el Padre
Te alabamos OH viña fecunda nosotros tus sarmientos
Te cantamos, OH Cristo maná verdadero
Te alabamos pan de la vida que el Padre nos da

Te cantamos Imagen del Dios invisible
Te alabamos OH rey de justicia y rey de paz
Te cantamos primicia de aquellos que duermen
Te alabamos a ti el Viviente principio y fin amen.




CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES (7)

Cantemos al Amor de los amores,
Cantemos al Señor.

¡Dios está aquí!  Venid, adoradores,
Adoremos a Cristo Redentor.

¡Gloria a Cristo Jesús!
Cielos y tierra, bendecid al Señor,
¡Honor y gloria a Ti, Rey de la gloria,
Amor por siempre a Ti, Dios del amor!

Unamos nuestra voz a los cantares
Del coro celestial,

¡Dios está aquí!   Al Dios de los altares
Alabemos con gozo angelical.

Los que buscáis solaz en vuestras penas
Y alivio en el dolor: ¡Dios está aquí!   Y vierte a manos llenas
Mil tesoros divinos de dulzor.



VENI, CREATOR SPIRITUS (8)


LATIN

Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.

Qui Paraclitus diceris,
donum Dei Altissimi,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.

Tu septiformis munere,
dexterae paternae digitus,
tu rite promissum Patris, sermone ditans guttura.

Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.

Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio, vitemus omne noxium.

Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis surrexit,
ac Paraclito in saeculorum saecula. Amen.


ESPAÑOL

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos Amén




PANGE LINGUA (9)


LATIN

Pange Lingua, gloriosi Corporis mysterium,
Sanguinisque pretiosi, quem in mundi pretium fructus ventris generosi Rex effudit Gentium.

Nobis datus, nobis natus ex intacta Virgine, et in mundo conversatus, sparso verbi semine, sui moras incolatus miro clausit ordine.

In supremae nocte cenae recumbens cum fratribus observata lege plene cibis in legalibus, cibum turbae duodenae se dat suis manibus.

Verbum caro, panem verum verbo carnem efficit: fitque sanguis Christi merum, et si sensus deficit, ad firmandum cor sincerum sola fides sufficit.

Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui: et antiquum documentum novo cedat ritui: praestet fides supplementum sensuum defectui.

Genitori, Genitoque laus et iubilatio, salus, honor, virtus quoque sit et benedictio: procedenti ab utroque compar sit laudatio. Amen.


V/. Panem de caelo praestitisti eis;
R/. Omne delectamentum in se habentem.

Oremus. Deus, qui nobis sub Sacramento mirabili Passionis tuae memoriam reliquisti; tribue, quaesumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari, ut redemptionis tuae fructum in nobis iugiter sentiamus: Qui vivis et regnas in saecula saeculorum. R/. Amen.
 


ESPAÑOL  

Canta, lengua el Misterio del Cuerpo Glorioso y de la Sangre Preciosa que como precio del mundo fruto de un vientre generoso, el Rey envió a los hombres.

A nosotros dado, para nosotros nacido de una Virgen intacta, recorriendo el mundo, esparcida la semilla del Verbo, viviendo un tiempo entre los suyos finalizó [el orden anterior] de admirable modo:

En la suprema noche de la cena reunido con sus hermanos observada la totalidad de la Ley: con la comida en forma legal, se dio por sus manos como alimento a los Doce.

La palabra es carne: al pan con la palabra convierte en verdadera carne, y hace el puro vino de la Sangre de Cristo. Y si los sentidos no alcanzan para afirmarlo el corazón sincero es suficiente la sola fe.




A tan alto, pues, Sacramento veneremos inclinados y el antiguo orden litúrgico ceda el paso al nuevo Rito. Añada la fe lo que falta al defecto de los sentidos

Al Engendrador y al Engendrado Alabanza, jubilo, salud, honor, fuerza y bendición. Y al que procede de uno y otro vaya una alabanza comparable. Amen.


V/. Les has dado Señor, el pan del cielo
R/. Que contiene en si todas las delicias

Oremos. Oh Dios, que bajo este sacramento admirable, nos has dejado el memorial de tu pasión; concédenos, Señor, celebrar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, que sintamos sin cesar en nosotros el fruto de tu redención. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amen



TE DEUM (11)

Te Deum laudamus: te Dominum confitemur.
Te aeternum patrem, omnis terra veneratur.

Tibi omnes angeli, tibi caeli et universae potestates:
tibi cherubim et seraphim, incessabili voce proclamant:

"Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth.
Pleni sunt caeli et terra majestatis gloriae tuae."

Te gloriosus Apostolorum chorus,
te prophetarum laudabilis numerus,
te martyrum candidatus laudat exercitus.

Te per orbem terrarum sancta confitetur Ecclesia,
Patrem immensae maiestatis;
venerandum tuum verum et unicum Filium;
Sanctum quoque Paraclitum Spiritum.

Tu rex gloriae, Christe.
Tu Patris sempiternus es Filius.
Tu, ad liberandum suscepturus hominem,
non horruisti Virginis uterum.

Tu, devicto mortis aculeo,
aperuisti credentibus regna caelorum.
Tu ad dexteram Dei sedes, in gloria Patris.

Iudex crederis esse venturus.

Te ergo quaesumus, tuis famulis subveni,
quos pretioso sanguine redemisti.
Aeterna fac cum sanctis tuis in gloria numerari.

Salvum fac populum tuum, Domine,
et benedic hereditati tuae.
Et rege eos, et extolle illos usque in aeternum.

Per singulos dies benedicimus te;
et laudamus nomen tuum in saeculum,
et in saeculum saeculi.

Dignare, Domine, die isto sine peccato nos custodire.
Miserere nostri, Domine, miserere nostri.

Fiat misericordia tua, Domine, super nos,
quem ad modum speravimus in te.
In te, Domine, speravi: non confundar in aeternum.
A Ti, oh Dios, te alabamos, a Ti, Señor, te reconocemos.
A Ti, eterno Padre, te venera toda la creación.

Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines te cantan sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los ejércitos.
Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria.

A Ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles,
la multitud admirable de los profetas,
el blanco ejército de los mártires.

A Ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra,te aclama:
Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, Defensor.

Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.

Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el Reino de los Cielos.
Tú sentado a la derecha de Dios en la gloria del Padre.

Creemos que un día has de venir como juez.

Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos,
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la Gloria eterna nos asociemos a tus santos.

Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice tu heredad.
Sé su pastor y ensálzalo eternamente.

Día tras día te bendecimos
y alabamos tu nombre para siempre,
por eternidad de eternidades.

Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor Ten piedad de nosotros.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de Tí.
En Tí, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre.